Desmanagement

Posts Tagged ‘DESMANAGERS

liderazgo

En uno de artículos clásicos de Daniel Goleman, el gurú autor del concepto de inteligencia emocional, titulado “Leadership That Gets Results” (Liderazgo que obtiene resultados), publicado en Harvard Business Review y reproducido en Intermanager y en infinidad de blogs como Autodesarrollate o ecob, comparte los resultados de una investigación acerca de los líderes e identifica seis estilos de management, que ahora se revisitan con una infografía que puedes ver a la izquierda. Éste es ael artículo traducido: Lee el resto de esta entrada »

1.    Negarse a dar la cara ante los clientes.
2.    Gestionar la empresa sin pasión.
3.    No conocer a las personas que forman tu equipo.
4.    Usar a terceros para comunicar decisiones difíciles a tu gente.
5.    Castigar tarde y mal a los corruptos.
6.    Establecer “guettos” en la empresa.
7.    No asumir la responsabilidad de dar el golpe final en los cierres de ventas.
8.    Pedir compromiso cuando es público que se está preparando la salida hacia otra empresa.
9.    Afirmar que los activos más valiosos son las personas, mientras se actúa justo al revés.
10.    Pedir a los de abajo que se ajusten el cinturón y no predicar con el ejemplo.
11.    Encargar una encuesta de satisfacción laboral y luego enfadarse si las respuestas no son las esperadas.
12.    Aniquilar la calidad y resultados de la empresa a través de los recortes excesivos de recursos invertidos.
13.    Contratar bluffs para la alta dirección al no querer pagar lo que vale un profesional en el mercado (lo barato sale caro).

Vía Josep Pares, el gran MAGO DE LA CALIDAD

A través de nuestro amigo y colaborador Javier Lopez hemos descubierto que en los EE.UU han creado un red social para denunciar a los desmangers. A través de Unvarnished cualquier empleado descontento puede poner a caldo o a caer de un burro a su jefe. Desde aquí hemos tratado de conocer más detalles pero de momento sólo se puede acceder a través de invitación. La hemos solicitado, si la obtenemos seguiremos informando.

VÍA CLARÍN

Lee el resto de esta entrada »

A partir de las visitas y comentarios recibidos en las entradas de este blog en su primer año de nacimiento, publicamos el decálogo de desmanagers 2009, por supuesto, ampliable (hay más desmanagers que granos en el mar y estrellas en el cielo), y donde podemos decir sin sonrojarnos que “son todos los que están, aunque no están todos los que son”.  

  1. Gerardo Díaz Ferrán, Presidente de la CEOE, por mal gestor de sus empresas, por inoportuno, por bocazas y por mal representante de los empresarios que le eligieron y que, inexplicamente, le mantienen (lo cual dice bastante de la clase desmanagementística del país). Merece el oro, y ha merecido posts como estos : Diaz Ferrán, Aircomet y la crónica de un crash anunciado. y El mal ejemplo de la CEOE
  2. Didier Lombard, Presidente de France Telecom, por tolerar el suicidio de sus empleados en sus instalaciones, por propiciarlo, por no saber conjugar el riesgo reputacional tras conocerse la cifra de muertos, se queda con la plata:  Su jefe puede ser un asesino; Llega San Martín a France Telecom
  3. Enrique Cerezo, Presidente del Club Atlético de Madrid: por no fichar a nadie este año, por tolerar una bicefalia intolerable con Miguel Ángel Gil, y sobre todo por no cuidar a sus clientes, los aficionados y socios del Atleti, merece el bronce y este post: Desmanagement hacia los clientes: el Club Atlético de Madrid
  4. Antonio Barba, Jefe del Hospital Gregorio Marañón: Por propiciar que en su organización se muera una madre por gripe A y a los días su criatura por negligencia, y sobre todo por echar la culpa de todo a la última de sus empleadas:  La tolerancia al error, el error terrorífico, el Gregorio Marañón y el desmanagement
  5. Alfonso Coronel de Palma, Presidente de la COPE: Por sacrificar a los dos puntales de su audiencia e ingresos, FJL y CV, provocando a la vez nueva competencia, alejamiento de sus aliados, pérdida de clientes y enfado de accionistas:  Desmanagement radiofónico
  6. José Luís Funes, Presidente de la Gremial del Taxi, por promover una huelga en lugar de la modernización y el abaratamiento de sus cada vez menos utilizados servicios “públicos”: El desmanagement del taxi
  7. Chen Guojun, Presidente de la Jianlong Steel Holding Company, por la falta de tacto que le costó la vida a manos de las víctimas de su desmanagement: Fuenteovejuna china
  8. Peter Brabeck, Presidente de Nestlé, por amenazar con retirar la empresa de Suiza si se imponía un tope a los salarios de sus desmanagers: Nestlé, la extorsión corporativa y la arrogancia del poder
  9. Alberto Ruiz Gallardón, Alcalde de Madrid, por estrellarse dos veces con la misma piedra olímpica, jugando a la vez con el patrominio de su ciudad endeudada y con la ilusión de su país desilusionado: Los 2016 desmanagers; El desmanagement de un remero español
  10. José Luís Rodríguez Zapatero, Presidente de España, por permitir el descrédito institucional del Gobierno, el Senado, y la clase política en general: El desmanagement alocado; El desmanagement del Senado: sin cesta para empleados, comilona para los banquerosEl Desmanagement en la política o la política del desmanagement.

Mi abuela,  en paz descanse, que jamás piso una escuela de negocios y  a duras penas sabía  leer y escribir siempre decía: “El que mucho abarca, poco aprieta”. Esta lección magistral de sabiduría popular castellana deberían aplicársela gran cantidad de desmanagers que se pasan el día “menudeando” y entrometiéndose en el trabajo de todo su equipo y que, sin embargo, abandonan sus labores de gestión, planificación , organización estratégica y, por supuesto, de formación.

 Desconfiad de todo aquel manager que siempre está muy ataredado para acudir a reuniones con instituciones, grandes eventos o por aparecer en los múltiples foros de su sector o tan siquiera para reunirse conproveedores o clientes. Jamás les veréis en unas jornadas formativas, en un master o en ningún congreso porque nunca tienen tiempo. Eso sí, saben perfectamente el precio de los bolígrafos y las grapadoras, manejan a la perfección la máquina del café y la fotocopiadora; y conocen al dedillo los movimientos de todos sus empleados. El árbol les impide ver el bosque.

Vía Actualidad Económica, Vía la Víctima del Desmanagement Javilo. Vía Riesgos Laborales a pie de calle. Vía Youtube
 
Su jefe le puede estar matando. Así que tenga mucho cuidado. Un mal líder no solo hace que se resienta la cuenta de resultados. Los que han trabajado para uno de estoskiller bossessaben bien de que hablamos; para los que no se lo crean del todo, algunos expertos se han empeñado en probar que un mal jefe perjudica seriamente la salud.
 
El caso de France Telecom, donde se han producido casi una treintena de suicidios en el último año y medio, es el más extremo. Uno de los últimos fallecidos, un francés de 51 anos, casado y con dos hijos, dejó una carta a su mujer en la que explicaba que tomó la decisión de quitarse la vida por “el clima en su empresa”. Era el número 24.
 
Según un estudio de la consultora estadounidense Envisia Lerning, los empleados que calificaron a los líderes de la organización como eficaces se sentían más comprometidos y satisfechos con el trabajo. Además, tenían menos estrés y más ganas de seguir en la compañía que aquellos que evaluaron a sus jefes como menos efectivos. Es decir, un buen jefe repercute en la retención del talento, la motivación y en el estrés de sus empleados. Hasta ahí todo normal.

Lo verdaderamente preocupante es que los malos líderes impactaban en su salud física y psicológica. Según el psicólogo Kenneth Nowack, presidente de Envisia y socia en España de la consultora de Recursos Humanos People Excellence, “los empleados que trabajaban para jefes que consideran injustos tienen un 30% más de riesgo de padecer enfermedades coronarias. Así que un mal jefe puede llegar, literalmente, a matar a sus empleados”.

 

 
Varios científicos han encontrado pruebas médicas que relacionan estrés y salud en el trabajo: los empleados que sufren conflictos interpersonales en el trabajo tienen más del doble de posibilidades de coger un resfriado. El sociólogo Stanley Cohen lo comprobó suministrando virus a varios voluntarios. Aquellos que declaraban estar a gusto en el trabajo enfermaron menos.
 
Con estos datos, no extraña demasiado que casi uno de cada cuatro empleados prefiriera arriesgarse a tener un jefe nuevo que seguir con el mismo, según un reciente estudio de la consultora Otto Wagner sobre liderazgo en empresas españolas. Los resultados del estudio, sobre más de 700 jefes, es que un 42% de ellos no está a la altura de su cargo, según sus empleados. El ratio de los mandamases realmente tóxicos es de un 6,2%. Estos son los killer bosses sin remedio.
 
Sin embargo, un 17% de los que lo hacen “muy mal”, son jefes que podrían ser potencialmente buenos. “Hay jefes que podrían hacer bien su trabajo pero se pierden por el camino”, explica Paco Muro, presidente de la consultora y director de investigación del estudio. “Eran buenos en su trabajo, pero al ascenderlos lo hacen mal porque nadie los ha preparado para saber mandar”.
 
Según los expertos, la asignatura pendiente está sobre todo en la pequeña y mediana empresa, porque las multinacionales hace más tiempo que empezaron a preocuparse por la formación de liderazgo.
 

“¿Se imagina el liderazgo, la energía extra y la credibilidad que una empresa obtendría si eliminara de su equipo a todo jefe que no da la talla una vez se hubiera demostrado su incapacidad para mejorar?”, concluye Muro.

 
Con la crisis ha aumentado la preocupación por el liderazgo en las empresas y los errores se miran con lupa. ¿Pero quién le pone el cascabel al (mal) jefe?

trabajar para ti no es trabajar para mi

Esta obra de la psicoterapeuta Katherine Crowley, subtitulada ‘The Ultimate Guide to Managing Your Boss’ (“Guía fundamental para soportar a  tu jefe”) es un manual que busca ayudar a los trabajadores a sobrevivir a los desmanagers, y agradecemos la pista a nuestro fiel lector Javilo (VDD).

El libro repasa caracteres desmanagementísticos como el del nunca satisfecho “desmanager crítico crónico” o el “desmanager socavador“, en el que más te vale no confiar.

La crisis hace aflorar el desmanagement, y particulares especies como el “desmanager controlador” que no sabe delegar y necesita  revisar cada decisión. La autora llama a esta forma de desmanagement “administración excesivamente escrupulosa”, y la justifica (“es muy común bajo la tensión. Están aterrorizados de cometer un error porque no quieren que pase nada que no sepan”).

También está el desmanager “que lo dice todo” (que necesita siempre que alguien lo escuche), el desmanager “ido” (al que le importa poco el trabajo) y, también común en estos tiempos duros, el desmanager  “que cambia la reglas” (aquel modifica sus ordenes y expectativas por capricho).

“En momentos de tensión, un jefe indeciso se vuelve más indeciso. Estamos viendo mucho de eso ahora”, dice Crowley, coautora también de ‘Working With You Is Killing Me’ (‘Trabajar para tí me está matando’).

Este libro diseña cuatro pasos para resolver un problema con un desmanager irritado: detectarlo, distanciarse de él, despersonalizarlo, y manejarlo. Distanciarse de él posiblemente sea lo más difícil.


Escribe tu dirección de correo electrónico para suscribirte a este blog, y recibir notificaciones de nuevos mensajes por correo.

Únete a otros 4.050 seguidores