Desmanagement

Posts Tagged ‘Carlos Alberto Montaner

Mucho se habla sobre el conflicto / guerra / operación antiterrorista o genocidio (según las versiones) que ha emprendido el ejército israelí contra la franja de Gaza. La mayor parte de opiniones y análisis responden a los medios y fines de esa ofensiva, cuestionándola o justificándola, con no pocos argumentos históricos, sociales, o políticos.

La visión que te propongo difiere de todas ellas, porque se basa en el riesgo reputacional para Israel, independientemente de lo justo o injusto, lo bueno o malo, de la realidad.

La buena o mala reputación se basa, efectivamente y en primer lugar en lo bueno o malo de los actos, pero no es menos cierto que el riesgo reputacional se genera a partir de lo bueno o malo de las percepciones sobre esos actos.

Así, la gestión de la reputación actúa sobre lo disonante entre lo real y lo percibido. Si una realidad mala se percibiera bien, conviene actuar sobre la realidad antes de que la información sobre esa realidad se traslade a lo percibido.

Pero, poniéndonos desde el punto de vista de Israel: si una realidad buena (como piensa Israel que es su realidad) se percibe mal (como es el caso indiscutible en gran parte del mundo), hay que actuar bien sobre la percepción, o bien sobre la realidad y la percepción para conseguir remediar el daño reputacional a largo plazo.

Para probar que se percibe mal Israel, quiero escoger (deliberadamente) dos fuentes próximas a sus puntos de vista: por una parte, Carlos Alberto Montaner escribe en el diario elmedio -próximo a las posturas de Israel- del “asesinato de la reputación de un país“; por otra parte, Israeltoday destaca así los últimos resultados del Nation Brands Index, según los cuales Israel es la marca peor percibida del mundo.

El estudio mide, como es habitual, hasta 50 países en función de los atributos con que son percibidos (turismo, exportaciones, gobierno, inversión e inmigración, cultura y patrimonio, y su pueblo) y el peso de dichos atributos en la reputación global. Para elaborarlo, realizan la media de percepción sobre estos atributos de cada país a partir de 20.000 encuestas.

Pues bien, si hemos de considerar indiscutible, dado que lo reconocen los defensores de Israel, la mala reputación del país, deberíamos fijarnos en la gestión que Israel está haciendo de ese riesgo. Y esa gestión es prácticamente imperceptible, luego cabe calificarla de no exitosa, por tres motivos.

  1. Los impactos negativos sobre Israel de las imágenes de los ataques no son prácticamente contrarrestados con imágenes positivas de Israel que permitan compensar el daño reputacional, sino que son, y en mucha menor medida, excusados con argumentos (como el de los escudos humanos) que vuelven a la opinión pública sobre el tema que les perjudica. La imagen resultante no es mejor que la anterior, luego eso desvela que la táctica es errónea. Y lo es porque responder lo negativo con negativo (clásica táctica del y-tú-más conduce a negativo al cuadrado). Pero en lugar de cambiar la táctica, inciden sobre ella.
  2. La realidad del método elegido para la acción militar no ha tenido en cuenta, evidentemente, este riesgo, sino solamente el objetivo militar en sí. La pregunta que sobrevuela es si era posible alcanzar la eficacia de sus objetivos con la máxima eficiencia reputacional, esto es, con el mínimo impacto negativo en el riesgo reputacional. Es obvio que sí, luego, de nuevo, existe un error de management respecto a este riesgo.
  3. El patrimonio reputacional de un pueblo víctima como el judío de la Shoá o exterminio nazi se está dilapidando por la idea de víctima-verdugo que trasciende en calificativos como genocidio para describir la realidad actual. La pérdida de este activo (en términos reputacionales) de ser considerados un pueblo víctima durante siglos por el antisemitismo podría desembocar (si no lo está haciendo ya) en un reverdecimiento de dicho antisemitismo, lo cual da idea de la naturaleza estratégica de un riesgo que n0 se está gestionando como debería.

 

Anuncios

Escribe tu dirección de correo electrónico para suscribirte a este blog, y recibir notificaciones de nuevos mensajes por correo.

Únete a otros 4.050 seguidores