Posteado por: Francisco Antonio Álvarez Cano en: 14 julio 2009
«Un terrorífico error profesional», según el director gerente del Hospital Gregorio Marañón, de Madrid, acabó ayer con la vida de Rayan, el bebé de Dalila Mimuni, la joven de 19 años que fue la primera víctima mortal de la gripe A(H1N1) en España. Las reacciones y explicaciones de este manager dibujan el triste panorama de la gestión directiva en el país, basado en tres principios irrenunciables: la culpa es del currante, yo no tengo nada que ver aunque dirija este hospital, pero mi valiente e inmediata reacción asumirá las consecuencias del error, “gravísimo y terrorífico”.
Hablan las víctimas de los desmanagers